
¿Mandarse cartas con su amor secreto? Hecho.
¿Ir a sitios poco apropiados para una dama? Plausible, pero peligroso con sus tíos en medio.
¿Comprometerse con un hombre licencioso, borracho y de mala reputación? No es tan mala idea. Y hay una persona idónea para el puesto. Julius Hatcher.
Un hombre que hace fiestas en un hotel con un caballo como protagonista y con montones de bebida no es un buen ejemplo para una señorita de sociedad, así que,¿Qué hay de malo en ofrecerle un trato?
Bueno, está claro que Honora tendrá una aventura, una que no se imagina, acabará con su corazón dividido entre su amor prohibido y su falso prometido.










